Gratitud.
Agradecé, por todo y por nada.
Agradecelo todo.
Agradecé por estar, por ser, por tener.
Por ganar y perder, por ir y venir.
Por intentar, soñar, errar y aprender.
Por conocer, sentir, vivir y amar.
Si agradecés,
tus ojos verán nuevos colores.
Porque para agradecer,
no hace falta esperar que se acaben los problemas.
Es sinónimo de entender
cómo todo lo bueno y malo,
con cada tropiezo y triunfo de por medio,
han formado el camino
de quiénes somos ahora.
La gratitud es humildad.